11 de mayo de 2009

filosofía mundana (el brazo)

Querido lunes,

Sé que hace poco escribí y que justo hoy, a inicio de semana parece que no hay mucho a contar pero no es así.

Este fin de semana Mario, íntimo amigo de Carlos y Al, ha estado de traslado de sus 30metros cuadrados a la mansión que ha heredado de su tía enmedio de la ciudad con un tal Alfred de mayordomo incluido en el pack. Todos los tontos tienen suerte y aunque Mario reboza de inteligencia ha tenido suerte al encontrarse con semejante suerte en su camino. Lo necesitaba porque el pobre, en su despacho de "físico teórico at home" no tenía sitio ni para que saltaran las palomitas.
Así que este fin de semana hemos desmontado un piso y reestructurado una mansión con un final un poco trágico. Mi muñeca izquierda se quedó bajo uno de los muebles rococós que decoraban el Hall principal haciéndome notar hasta el minúsculo nervio que me pasa por ella. Ahora escribo con una mano cual funcionaria jugando al Solitario o la señorita MonyPenny con la máquina de escribir.

Hoy lunes he vuelto al trabajo y me he encontrado una carta en la mesa. Me he puesto del color de mi benda blanca pero no era el despido. Era una carta de declaración de amor/idioteces del capullo de la planta cuarta (no el de la pelicula, sino el de márketing). Ya contaré lo de este hombre otro día pero ahora no tengo tiempo que he quedado a cenar con el vecino y sus historias neoyorquinas y mi mano derecha se me está cansando que una no es Rafa Nadal para tener el brazo imparable.

Buenas Noches y buena suerte para los que no tengan si esguinze, ni cartas de amor idiota, ni un idiota enamorado, ni un amor platónico imbécil que está con otra, ni un amigo con mansión y mayordomo, ni una vecina embarazada ni...

1 comentario:

Mario dijo...

ets gran, molt gran.