24 de diciembre de 2010

filosofía mundana (Navidades y otras farsas)

Querido 24 de diciembre,

Vuelven "LAS FECHAS" de cada año. Esta vez no he tenido tiempo ni ganas para buscarme ningún vuelo lejos así que me voy a sentar en la mesa, voy a sonreír a todo el mundo, voy a comer y voy a intentar repartir amor. Lo voy a intentar porque se me hace realmente difícil en fechas como estas.

Este año, y no se el porqué, llevo más días de lo normal pensando en mi padre y en mi abuelo. Supongo que todo vino de una crónica que leí la semana pasada sobre los referentes en la vida.
Yo perdí mi gran héroe demasiado temprano, pasé más de 5 navidades pidiéndole a los reyes que, aunque fuera un suspiro, pudiera saber que estaba conmigo. Luego empecé a pedir que mi madre nunca me dejara sola y a maldecir el día en que él desapareció dejándola con poco más que lo puesto. Giré todo mi centro de admiración hacia mi abuelo, él era el único hombre de la familia. Desapareció también aunque yo ya tenía suficiente cordura para no pedir nada a los reyes y, simplemente, dejar que el curso de la vida siguiera. Empezamos una vida nueva. Mi abuela, mi madre, mi tía, mis hermanas y yo. 6 mujeres apaleadas por la vida, 6 mujeres que no dudaron en atarse con cuerdas a la vida y seguir contra oleaje por muchos, muchísimos años. Y aquí seguimos aunque los echemos de menos.

1 comentario:

Blú dijo...

sed felices.

no por las fechas que corren, no por nadie más que vostros, no porque sí, no por un único motivo en particular.

Sédlo sin motivos, sed estúpidamente felices. Sin objetivos, sin limitaciones, sin razones.

Sólo sédlo.

:)